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Promociones Luis Barros
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03/03/2014
El 90% de las viviendas en España suspende en eficiencia energética

Fuente: elpais.com

El 90% de las viviendas que existen en España suspende en eficiencia energética. Así de concluyente es un estudio realizado por Certicalia, red de más de 2.000 técnicos que realizan certificados energéticos, y que deben tener obligatoriamente desde junio del pasado año todas las viviendas en venta o en alquiler. El informe, basado en una muestra representativa de 6.000 viviendas, refleja que ninguna vivienda alcanza la calificación A en consumo de energía (la más alta) y solo el 11% logra una B, C o D, que se consideran aprobados. El resto se queda en las letras E, F o G, que se consideran no eficientes.

¿Cómo se ha llegado a este grado de ineficiencia? Según Inés García, portavoz de Certicalia ”Primero, porque hasta 1979 no se introdujo la primera ley que incluía unos mínimos requisitos de aislamiento en las construcciones. Y hasta 2006, con la aprobación del Código Técnico de la Edificación (CTE), no se endurecen las exigencias para los edificios de nueva construcción para poder alcanzar al menos una calificación D”. Es decir, prácticamente todo el parque de viviendas en España se construyó sin tener en cuenta la eficiencia energética, porque desde 2007 hasta ahora se han edificado poco más de un millón de casas, según el Instituto Nacional de Estadística. “Y si consideráramos las nuevas exigencias para las nuevas construcciones que impone el nuevo CTE, que entra en vigor en marzo, prácticamente todas las casas estarían caducadas energéticamente”.

Adrián Sánchez Molina, presidente de la Asociación Española para la Calidad en la Edificación (Asece) cree que “En España se ha legislado demasiado tarde, y a veces porque nos ha denunciado o multado la Unión Europea. Durante años no se ha pensado en las consecuencias que esto pudiera tener, como la pobreza energética, porque había dinero para pagar los recibos de la luz y el gas y las facturas no eran tan altas”. Según el estudio más reciente, realizado por la Asociación de Ciencias Ambientales, en 2010 el 10% de la población sufría “pobreza energética”, un porcentaje que puede haber subido varios puntos desde entonces.

Así, según Certicalia, “Ni siquiera ahora, cuando el problema está ya sobre la mesa, el Gobierno apuesta por la eficiencia. Primero, porque introduce trabas a las energías renovables. Y segundo, porque no está dando publicidad suficiente a la certificación energética. La muestra es que de los dos millones de viviendas que se calcula que deben tener el certificado por estar a la venta o en alquiler, solo medio millón lo han registrado”.

El estudio apunta también a otros factores, aparte de la normativa tardía, que han contribuido a esta situación. “Con el boom inmobiliario se construyó mucho sin tener en cuenta el factor geográfico, ni la orientación de las fachadas, ni el emplazamiento, y eso tiene como resultado edificios que dependen de los sistemas mecánicos de climatización para calentarse o refrigerarse. En la arquitectura tradicional encontramos ejemplos mucho más eficientes: en el norte de España se construían galerías acristaladas, que captaban el calor del sol a modo de invernadero; en cambio, en el sur son tradicionales los patios sombreados y las ventilaciones cruzadas para refrescar las viviendas”.

La nueva legislación garantiza que los nuevos edificios van a ser más eficientes, pero actualmente en España hay unas 25 millones de viviendas, ¿qué pasa con ese 90% de los que ya construidos que suspende? ”La única solución es la rehabilitación energética. Para cumplir con los objetivos energéticos y de emisiones de la UE para 2050, España debe establecer como meta una tasa de reforma de 400.000 viviendas anuales, el 1,5% del parque actual, frente a la tasa actual del 0,3%”, afirma Georgios Tragopoulos, técnico de eficiencia energética de WWF España. “Países como Alemania y Reino Unido ya han desarrollado políticas efectivas para financiar la rehabilitación de construcciones antiguas. España debería tomar nota, porque aquí está casi todo por hacer”.

Rehabilitación energética en la vivienda, un ahorro seguro

Hay en España infinidad de edificios y viviendas que fueron construidos en la década de los cincuenta y sesenta del siglo pasado. Miles de hogares que pierden calor por las ventanas, por los muros, el tejado y los cimientos. El arquitecto José Luis López afirma que estas viviendas son “como un radiador que emite constantemente energía al exterior. Un derroche”. Pero tiene remedio. “Aislamiento de lana vertical de ocho centímetros, reforma de la cubierta, ventanas y contraventanas más eficientes, renovación de las instalaciones eléctricas y centralización de calderas. Con estas reformas vamos a conseguir un ahorro mensual de energía por encima del 50%, y posiblemente los vecinos solo necesitarán poner la calefacción un par de horas al día para tener su casa caliente”.

1.     El coste medio de una rehabilitación energética es de 14.000 euros por vivienda media (calculada en 81 metros cuadrados), según una guía elaborada por WWF y Fundación Reale.

2.     Una intervención energética debe incorporar tanto medidas pasivas (aislamiento de muros y cubierta, instalación de elementos de sombreado…) como activas (centralización de calderas y sustitución por otras más eficientes, instalación de energías renovables o renovación de electrodomésticos).

3.     Una rehabilitación total puede conseguir un ahorro hasta del 80% en el consumo energético. Se calcula que la inversión puede recuperarse en solo 10 años.

4.     La rehabilitación energética no solo ayuda a reducir el consumo, sino también reduce la entrada de ruidos, mejora la calidad del aire interior y contribuye a mejorar la calidad de vida de los habitantes de la vivienda.